Jueves, 25 de Febrero de 2010
Impotencia es la palabra que mejor define lo vivido por el Deportivo Italia en sus dos primeros partidos de Copa Libertadores ante el Colo Colo chileno y el Vélez Sarsfield argentino.
El conjunto que dirige Eduardo Saragó, en ambos casos, resistió hasta que pudo con el portero José Carlo Fernández tratando de vestirse de héroe, pero terminó cediendo 1-0. La imagen se repitió tanto a domicilio en el estadio Monumental de Santiago como en casa en el Olímpico de la UCV: un equipo que aguantó hasta el gol en contra y que luego no tuvo armas para reaccionar.
Si bien podrían recordarse las ocasiones desperdiciadas por Amir Buelvas contra Colo Colo y Javier López frente a Vélez, las cuales pudieron significar sendos empates, el nivel de la Libertadores parece superar las posibilidades del Italia.
La exigencia es muy alta, más cuando se cayó en un grupo tan difícil como el 7, donde criollos, chilenos y argentinos comparten escena con el Cruzeiro brasileño, y esa realidad golpea los sueños azules en su regreso a la cita continental tras 25 años de ausencia.
Lo que funciona en el ámbito local a veces no es suficiente para afrontar compromisos internacionales.
Falta un plus
Las opciones de clasificación a octavos de final se escapan y de eso están conscientes los jugadores y el cuerpo técnico, aunque se niegan a morir sin dar la pelea. Faltan todavía otros cuatro encuentros.
Ahora nos queda todo muy complicado, reconoce el delantero Cristian Cásseres. Hay que concentrarnos en el Torneo Clausura, sumar para luchar el título, y, bueno, afrontar los partidos que nos quedan en Libertadores con profesionalidad y buscando ganar.
Cásseres considera que todos los jugadores del plantel, comenzando por él mismo, tienen que dar un extra cuando les toque volver a la actividad en la Libertadores.
Por ahí hubo ciertos momentos en los que tratamos de jugar bien, pero si no ganas, eso no sirve de nada, expresó. Todos tenemos que dar un poco más de nosotros, un extra. Si estamos al 80, 90 o 100% hay que dar más.
En el mismo sentido habla Saragó. El entrenador azzurri no les reprocha nada a sus futbolistas, aunque la lógica indica que sumar es lo importante.
En momentos pudo ser inmerecida la derrota, señaló luego del revés con Vélez en casa. Pero tenemos que aceptar que no tuvimos la suerte de acertar en el arco rival. Ahora las cosas son cuesta arriba.
Tiempo para curar heridas
La próxima cita del Italia en la Libertadores es el 11 de marzo en el Olímpico ante Cruzeiro, el contrincante que sobre el papel es más duro en su llave.
Sumar volverá a ser una misión complicada. Dar otra imagen será el objetivo.
Esteban Rojas / El Universal
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